AYUDANDO A SUS NIÑOS
(Child stress)
Un desastre natural como un huracán puede totalmente cambiar la vida de mucha gente en pocas horas. Niños son especialmente vulnerables después de un desastre; sus emociones son aún más intensas, pues todavía no tienen la experiencia para enfrentar problemas ni han adquirido el entendimiento de que este cambio es temporal y que su mundo sí retornará a la normalidad.
Aunque padres también están bajo presión en un desastre, hay mucho que pueden hacer para aliviar los temores y las preocupaciones de sus hijos.
"Desastres naturales como huracanes, terremotos y tornados pueden afectar seriamente el sentido de orden y seguridad de un niño," dice la Dra. Karen DeBord, especialista en desarrollo infantil con el Servicio de Extensión Cooperative de Carolina del Norte. "Aún si su casa no ha sido destruida, aún si su familia está bien, una tormenta como ésta puede ser la primera indicación para el niño de que su mundo no siempre será seguro, a pesar de todas las precauciones. Sus niños necesitan saber que están seguros y que sus padres pueden cuidar de ellos y lo harán."
DeBord, que trabaja como especialista en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, dice que los efectos sicológicos de la tormenta pueden durar por varias semanas, aún después de que la electricidad haya retornado y los caminos hayan sido reparados. Entre más intensa y duradera la devastación, más durará el estrés.
La situación a menudo se complica por el simple hecho de que el clima puede permanecer obscuro y gris y hay la posibilidad de que otros huracanes aparezcan durante la temporada. Esto crea un temor persistente. Padres pueden poner en práctica las siguientes recomendaciones para ayudar a sus hijos en este proceso:
En lo posible, mantenga su rutina normal. Lea a su hijo o hija su cuento preferido, aunque sea a luz de vela o linterna, o juegue un juego favorito. Niños hallan consuelo al ver que ciertas cosas, como las horas de comer, de irse a la cama, y de jugar, siguen el mismo horario de siempre en cuanto sea posible. Esto les sirve de señal que su mundo poco a poco está retornado a la normalidad.
Mantenga las mismas reglas y rutinas de hogar que existían antes de la tormenta. Aunque la casa esté inundada, por ejemplo, los niños todavía deben colocar la basura en el cesto y no tirar las cosas en el piso.Esto promueve el sentido de responsabilidad, y a su vez indica que el hogar pronto retornará a la normalidad.
No espere que sus niños aprendan una nueva serie de habilidades que no necesitaban antes de la tormenta. "Este no es el mejor momento para enseñar a un adolescente a usar una sierra. No espere que su niño de 6 años de edad use la parrilla a gas. Ciertamente estas son buenas habilidades para aprender, pero espere hasta que la situación se haya
estabilizado y el niño haya madurado. La combinación de tensión e inmadurez pueden causar graves equivocaciones," dice DeBord.
A pesar de la urgencia de la limpieza, trate de tomar un descanso para pasar tiempo con sus hijos y asegurarles que están seguros y salvos. Anímelos a escribir cartas a sus familiares y tomar fotos del área para compartir con amigos y guardar como un recuerdo.
Durante los siguientes días o semanas, su niño quizas deseará quedarse cerca a casa y evitará visitar a sus amigos o jugar afuera. Esta reacción es normal y vanecerá con el tiempo. No obstante, si su niño parece distante y temeroso por un tiempo prolongado y sufre de pesadillas, éstos pueden ser síntomas de un Desorden Emocional Post-Traumático y quizás desée buscar ayuda profesional.
"Los primeros días después de un desastre frecuentemente se caracterizan por una elevada actividad de la adrenalina en padres e hijos," dice DeBord. "Pero cuando la adrenalina desvanece, hay sentimientos de perdida, temor y fatiga. Al reconocer estos síntomas y tomar los pasos necesarios para que sus hijos y usted mismo se sientan seguros, la familia entera se recuperará más rápido de este evento tan impactante."
Para más información sobre este tema u otros referente
a alimentos, hogares, y seguridad después de una tormenta, llame
a su centro local del Servicio de Extensión Cooperativa (‘Cooperative
Extension Service’ en su guía telefónica).
Department of Family and Consumer Sciences
www.ces.ncsu.edu/depts/fcs